Chuy Galván, el activista de las redes que podría hacer historia en San Fernando


Los regidores del PRI se perdieron en las sombras y la simulación

Política

Enero 29, 2021 14:28 hrs.
Política Nacional › México Tamaulipas
JUAN RINCÓN › SFTnoticias

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San Fernando, Tam. En medio de la agonía del Partido Revolucionario Institucional (PRI), donde muchos de sus militantes, líderes y personajes más devotos de sus gloriosos colores y siglas han emigrado, surge una personaje que promete hacer rebrotar al tricolor, al menos de manera regional.
Se trata del activista social y líder de las redes sociales, Jesús Galván García, a quienes todos han identificado con el apodo cariñoso de ’Chuy’, quien se ha convertido en el precandidato a la alcaldía y activado las alarmas en la maquinaria azul, que desde el principio hizo todo por neutralizar su voz y su denuncia pública. Chuy puso en evidencia a un alcalde débil, inseguro y aniñado, señalando con cifras, nombres y adjetivos –algunos muy crudos y directos–, toda una serie de anomalías, que van desde el nepotismo hasta el dispendio descarado de recursos públicos en la administración del alcalde José Ríos Silva.
Criticado, denostado, denunciado penalmente y hasta amenazado de muerte, Jesús Galván alborotó ’el avispero’ del palacio municipal de San Fernando y a los agentes de las sombras, que a través de cuentas falsas de face book lo caricaturizaron, vilipendiaron y difamaron, amparados en cientos de nombres ficticios, que, antes que hacerlo desistir, agrandaron su figura como líder social y activista.
Su conocida frase ’Ah, qué batallar con las cabras’ se hizo muy popular en esta población y reimprimió el tradicional calificativo de ’Sanferloco’. Chuy Galván es el primer activista que supo aprovechar el poder de las redes sociales, desquiciando al presidente José Ríos Silva, quien mal asesorado, quiso imputarle varias denuncias públicas, tratando de neutralizarlo.
El activismo de Chuy Galván se vio coronado el 27 de abril de 2020, aprovechando la inconformidad de comerciantes molestos por los condicionamientos por la pandemia de covid-19, penetró hasta el palacio municipal, acompañado de vendedores ambulantes, líderes y pueblo en general.
La estrategia rindió sus frutos inmediatos. Al día siguiente un enardecido alcalde profirió uno de los discursos más vergonzantes que jamás alcalde alguno haya proferido en contra los comerciantes, a los que injurió y amenazó, ’todos se van a ir por el chorro’.
José Ríos pronunció no solo una sentencia al pueblo, sino su propia sentencia y tumba política, en vísperas de un año electoral, cuando casi se sentía el heredero natural de la candidatura a la diputación por el Distrito XIII, que finalmente se le fue como agua entre las manos, y su discursos mucho tendría qué ver en el tema.
Malhablado y con un vocabulario rudo, Chuy Galván es quizá el único líder que ha hecho sentir miserable a un alcalde de San Fernando, al que en su propia cara y despacho calificó de ’tontejo’, haciéndolo temblar en su propio ’trono’. ’Si tú crees que yo soy un tontejo, pues entonces soy un tontejo’, dijo tutubeante el tembloroso munícipie.
Cantinflesco, aniñado, tartamudeante e inseguro; pero sobre todo, mal asesorado por un grupo de lisonjeros que, a estas alturas ya casi lo han dejado solo, el alcalde José Ríos Silva no ha visto lo duro sino lo tupido, frente a un personaje al que, en vez de combatir con las estrategias de un político, lo vio engrandecerse a cuestas de su propia imagen.
Los detractores del ahora precandidato del PRI a la alcaldía de San Fernando han calificado su activismo como resultado del oportunismo y de un supuesto bipolarismo de Chuy Galván.
Su encuentro y cordial plática con el alcalde José Ríos en una taquería, luego de su actitud severa y los señalamientos hacia el munícipe, fueron los primeros eventos aprovechados por sus detractores, para señalarlo de simulador y hasta de fanfarrón.
Otro de estos eventos se dio cuando Jesús Galván casi llega a los golpes con el impertinente jefe de Protección Civil, Damián Dávila Palomo, por maniobras mal aplicadas en una caravana de carreros; pero a los tres minutos se les ve a ambos abrazados amigablemente y caminando por la banqueta.
Otras señales que han aprovechado sus acusadores es cuando se le ve al jefe de comunicación social del municipio, Jesús Garza Vallejo –ahora fuera de la presidencia–, coordinando la grabación de una rueda de prensa del activista con reporteros, cuando antes eran vistos como archienemigos a ojos de sus seguidores.
Independientemente de todos estos hechos que han sido muy bien capitalizados por sus opositores, Chuy Galván es quizá el único abanderado y casi ungido candidato que el tricolor está tomando muy en serio, mientras que para el PAN en un motivo de intranquilidad, a casi cuatro meses de las elecciones.
Chuy Galván se ha convertido en una especie de tabla de salvación del desvencijado PRI, que desde hace unos días ha desbancado a MORENA como el rival principal del PAN.
La figura del activista de las redes sociales supo capitalizar muy bien los reclamos sociales, sorteando toda serie de obstáculos, y tomando como bandera social la recuperación de la
dignidad de los sanfernandenses después de un quinquenio de saqueos, nepotismo y chiflazones.
Mientras los dos regidores del PRI en el cabildo se perdieron en la neblina de su entreguismo y simulación –Marta Jiménez sucumbió rápido, tras denunciar el oscuro destino de los 18 millones de pesos destinados para seguridad–, Chuy supo aprovechar muy bien la degradación en que cayó el gobierno de los vientos del cambio y ahora tiene la oportunidad de hacer lo que ellos no pudieron, llevar a San Fernando por un verdadero cambio.


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